LA INMACULADA CONCEPCIÓN

1. Introducción

En el plan divino de la encarnación Dios elige a su Madre porque afectará a la forma de encarnarse. Así María es madre y socia. Por su misión Ella es:

1. Inmaculada (negativo). Preservada de pecado.

2. Santísima (positivo). Llena de Gracia

No es un privilegio añadido a la dignidad de su Maternidad sino que es algo interno a dicha maternidad biológica y sobrenatural. Si la santidad es unión íntima del hombre con Cristo, entonces, su Madre es una criatura singular íntimamente unida a El.

2. Historia sobre la definición dogmática de la Inmaculada Concepción (IC)

Esta verdad es resultado de un largo proceso: Liturgia, pueblo, teólogos, dogma.

Los primeros escritores no tienen textos explícitos, pero sí, implícitos, por ejemplo, en la comparación Eva-María.

Desobediencia de Eva: pecado;

Obediencia de María: santidad. Por la obediencia de María fue perdonada la desobediencia de Eva.

Infidelidad de Eva

Fidelidad de María

Eva, origen del pecado, inductora de su esposo

María, origen de la salvación, cooperadora del Esposo.

a) Inicios

Siglo II. Primer relato de la IC: Proto evangelio de Santiago. No es autoridad doctrinal sino la creencia popular. Habla de la concepción virginal de María por parte de S. Ana. Se oponen S. Anselmo y S. Andrés de Creta. Alabanzas a María: Es “la que agrada en todo a Dios”.

S. Efrén: es toda bella, no hay en Ella mancha alguna.

S. Epifanio: es toda bella, santa y digna de honor.

S. Gregorio Nacianceno: hay pre purificación de María porque iba ser la Madre de Dios.

S. Agustín: exenta del pecado original

b) Pensamiento de S. Agustín

S. Agustín rebate a los pelagianos afirmando que todos nacemos en pecado, menos María. En su controversia con Julián de Eclana da una respuesta evasiva ante la objeción de éste. Esto influirá mucho en el pensamiento occidental.

Julián de Eclana acude a la IC para oponerse a la universalidad del pecado original, apoyándose en la piedad popular, y le dice a Agustín: “Eres peor que Joviniano: él ensucia la virginidad de María en la forma del parto; tú la entregas al diablo a María en persona por la forma de su nacimiento”. Afirma que el pecado no es universal porque la piedad popular tiene a María sin pecado.

S. Agustín responde diciendo: “No entregamos a María al diablo por la condición de su nacimiento, sino porque la misma condición se desata por la gracia de renacer”. Establece el principio: la gracia del “renacer”.

Así, pues, todos piensan que para ser redimido es necesario estar en pecado original: La universalidad de la redención depende la universalidad del pecado. Agustín no afirma la IC por su pensamiento sobre la gracia, el pecado original y su transmisión por el acto generativo. En la oscuridad de su frase late el respeto por la piedad popular.

c) Proceso por siglos

Siglo VI. 550. Primera afirmación explícita sobre la IC por Teoteknos de Libia. Luego, s. Andrés de Creta.

Siglo VII. Celebración litúrgica de la IC. Primero se celebraba la concepción activa de Ana, anciana y estéril; después se comenzó a celebrar la concepción pasiva de María. Los oradores subrayan la intervención de la Santísima Trinidad.

Siglo IX. Muchos escritores en Oriente: S. Teodoro Estudita, S. Tarasio, Focio, Jorge de Nicomeda, Juan el Geómetra. En occidente: Pascasio Radberto, S. Fulberto de Chartres. Pasa la fiesta de oriente a occidente, primero a Nápoles y Sicilia, luego a Inglaterra e Irlanda.

Siglo X. Fijación de la fiesta (9 diciembre) en el calendario bizantino por Basilio II

Siglo XI. Celebración en Italia, España, Francia, Normandía (oposición de S. Bernando). Bélgica, Alemania.

Siglo XII. Fijación del sentido preciso de la fiesta de la IC. Al principio fue suprimida en Inglaterra, pero, al poco tiempo fue restaurada por Anselmo el Joven. Aquí comienza la controversia teológica.

d) Controversia: maculistas vs inmaculistas.

Las causas de la controversia fueron dos ideas:

  1. La concupiscencia del acto generador mancha la carne engendrada, y también el alma. Pensamiento muy materialista de la transmisión del pecado original.
  2. La universalidad de la redención es incompatible con la IC, pues, si la Virgen es inmaculada está exenta de la Redención.

a) Tendencia negativa: María maculada

Planteamiento muy material de Pedro Lombardo: “La carne concebida en la viciosa concupiscencia está corrompida y manchada; el alma, cuando se infunde en esa carne, contrae la mancha, con la que se transforma en rea”. Por esto, era necesario que María sea concebida virginalmente o tenga una purificación previa de su cuerpo antes de la animación (S. Bernando, S. Aberto Magno).

S. Anselmo niega la IC, pero trata de la exención de pecado en María para resaltar la pureza de Cristo. Su explicación sobre el pecado original reduce el papel de la concupiscencia de los padres en el acto generador, de esta manera facilita la aceptación de una concepción no virginal y, al mismo tiempo, exenta de pecado. Este pensamiento influye en su discípulo Eadmero.

Teólogos: S. Tomás, S. Buenaventura, Alejandro de Hales

b) Tendencia positiva: María Inmaculada.

A la primera objeción, el pensamiento de S. Anselmo sirvió para superar el pensamiento muy materialista de la transmisión del pecado original. Su discípulo Eadmero distingue:

Concepción activa: podría haber pecado en los padres. Implica continuidad.

Concepción pasiva: preservada del pecado. Se interrumpe la cadena del pecado. Hay un Nuevo ser.

Dios pudo hacer nacer algo nuevo en las espinas de la carne. Si ha podido y ha querido, lo ha hecho. Este argumento hace fortuna con Duns Escoto. Eadmero tuvo la convicción que Dios comunicaba su verdad a los sencillos –que se ofendían cuando oían que María tenía mancha- y así se opuso al pensamiento de los teólogos. De esta forma, la liturgia y la piedad fueron por delante de la teología docta.

A la segunda objeción, sobre la universalidad del pecado, el pensamiento de la escuela franciscana la resolvió al formular la redención preservativa. (Guillerno de Ware, +1300).

Pensamiento de Duns Escoto

En Oxford dijo que la IC era probable, en París, posible. Afirma que:

  1. María tuvo una redención preservativa
  2. María no tuvo pecado original, pero sí su débito, porque habría sido enemiga si no hubiese sido preservada.

La IC no quita la universalidad de la mediación de Cristo sino que la destaca más: Hay plena dimensión cristocéntrica. De este modo, María ha sido santificada desde su concepción por los méritos del Redentor. Ella es el primer fruto. No es una excepción a la redención sino una perfección de la redención. Así se forma el argumento inmaculista: potuit, decuit ergo fecit: “Dios pudo hacer que la Virgen fuese concebida inmaculada, fue conveniente, luego lo hizo”.

La controversia continuó, por otros motivos, entre las familias religiosas: Maculistas (dominicos), apoyados en la autoridad doctrinal de S. Tomás, declarado en 1323, Doctor universal. Inmaculistas (franciscanos), apoyados en Duns Escoto.

e) Deseos de acabar con la controversia

1431, Concilio de Basilea. Bajo Eugenio IV, reunida para combatir herejía de Juan Hus. El 8 de diciembre de 1435, piden poner fin a la controversia inmaculista.

1437, se convierte en concilio cismático.

1439, texto importante (17.09): “Definimos y declaramos que María en virtud de una gracia divina no ha estado sometida al pecado original, ha estado siempre inmune y es santa e inmaculada”. Carece de autoridad, pero manifiesta el sentir de la época.

1497, la universidad de París impone el voto y juramento inmaculista. Le siguen otras universidades.

1499, Colonia

1500, Maguncia

1501, Viena

Siglo XVII, fervor concepcionista: 150 universidades, la defienden; 50, exigen el juramento en la colación de grados. Sólo los dominicos son maculistas.

f) Magisterio previo a la definición dogmática

  1. 1484, Sixto IV no dio decisión doctrinal, pero prohibió a ambas tendencias tacharse de herejes, y enriqueció la fiesta con una Octava.
  2. 1560, Trento. No aprobó nada sobre esto, pero da la posibilidad de la definición.
  3. 1661, Alejandro VII determina el contenido teológico de la fiesta: “Su alma fue preservada inmune de la mancha del pecado original desde el primer instante de su creación e infusión en el cuerpo”.

g) Bula Infeffabilis Deus (8.12.1854)

1848, Pio IX convoca una comisión de 19 teólogos y otra comisión de cardenales para pedir su parecer sobre la conveniencia de declarar el dogma de la IC; éstos aconsejaron pedir opinión de todos los obispos.

1849, Pio IX pide esta opinión (Encíclica Ubi Primum). Contestaron 603; 546 a favor; pocos se mostraron contrarios; el resto, aceptaba, pero señalaba que era inoportuna porque podría herir la susceptibilidad de los protestantes.

1854, el Papa hace suya la decisión del episcopado, la doctrina papal anterior, la difusión del culto y la piedad popular y define el dogma mediante la Bula ID:

“Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús, salvador del género humano, está revelada por Dios y deber ser, por tanto, firme y constantemente creída por todos los fieles”

Afirmaciones:

  1. Fue inmune la persona de María, no sólo su alma
  2. Fue la concepción pasiva de María. Error: santificada en el seno materno antes de su nacimiento pero después de su concepción.
  3. Privilegio: preservada por don singular
  4. Causa: los méritos de Cristo

3. Fundamentación escriturística

No hay textos explícitos, pero sí implícitos y aducidos en la Bula:

  1. Gen 3,15. Protoevangelio: enemistad radical entre la mujer y el diablo. María nunca sería sujeta a la ley del pecado.
  2. Lc 1,38. Llena de gracia, intensiva y extensivamente. Era necesario desde el principio.
  3. Lc 1,42. Bendita entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. Hay una relación de la bendición: La exaltación de María procede de Jesús porque en la bendición del Hijo no cabe maldición hereditaria.

4. María, libre de la inclinación al mal

La concupiscencia es la inclinación sensitiva a pecar que permanece en los bautizados como consecuencia del pecado original, que se adelanta incluso a la reflexión consciente del hombre. Esto no tuvo María. Sí tuvo las otras consecuencias del pecado, no como castigo sino resultado de la incorporación a la humanidad: Dolor, cansancio, angustia, muerte, etc.

5. María, libre de todo pecado personal

Los justos pueden cometer pecados veniales, la Virgen no. Por eso, “donde está María, no está satanás” (Pio XII). Verdad afirmada por todos los padres desde el siglo V, porque Dios prepara a los elegidos para una misión. María fue una criatura idónea para su misión porque:

  1. El honor de los padres redunda en los hijos, y al revés.
  2. Había Afinidad especial entre Cristo y María, ya que le dio su carne
  3. El Hijo habitó en María de manera singular

6. La santidad de María

El ángel Gabriel veneró a María cuando no se había oído que un hombre fuese venerado por un ángel (S. Tomás A). La gracia inicial de María –por ser la Madre de Dios- fue superior a la gracia final de todos los ángeles y de todos los santos juntos. María fue viadora y pudo aumentar la gracia, que no fue infinita al comienzo.

7. Las virtudes de María.

En su vida corriente, tuvo todas las virtudes y dones. Cuanta más perfecta es la gracia en una persona, más perfecta son las virtudes. En Ella florecieron en sumo grado y especial eminencia. Tuvo los carismas que convenía a su condición.

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