VICTORIANO TIZON MONTENEGRO
UN CHISTE, POR FAVOR Natural de Tuy-Vigo, Galicia. Es otro gallego que vale oro. Siempre con sus chascarrillos en los labios. Trabajó en Alis y Huarochirí. Tuvo muchas aventuras. En Alis, le llamaban “el padre colorao” porque cuando caminaba, rápido y transpirando, se le ponía roja la cara. A los convivientes les decía que el matrimonio no es catrimonio (de catre), que había que unirse como Dios manda. En sus predicaciones decía que todos los hombres llevamos en nuestra vida como una alforja, donde en el bolso delantero vemos nuestras cualidades y detrás, no podemos ver nuestros defectos, y necesitamos que nos lo digan. Un día que retornaba de Laraos, donde ha y hermosos andenes y una laguna muy bella, al no dar bien la vuelta en una curva, rodó con su wolswagen. Menos mal que se salió del carro, mientras este caía y se salvó de milagro. El alcalde que estaba en la esquina de su casa viendo cómo se marchaba el “padresito”, vio cómo se caía el carro y trató de ayudar al P. Victoriano. A...