BONDAD DE LA CASTIDAD Y MALDAD DE LOS ANTICONCEPTIVOS
Dios ha creado al hombre y a la mujer para complementarse. La sexualidad es algo bueno, sagrado, creado para el matrimonio porque allí se garantiza la seguridad y amor para educar a los hijos. Fuera del matrimonio es un desorden. La unión sexual tiene dos propiedades inseparables: el placer unitivo y la responsabilidad de procrear a los hijos. El anticonceptivo rompe esto; trata de corregir a Dios, haciéndose dueño del bien o del mal. Si los esposos por motivos justificados no deben tener hijos puede vivir los métodos naturales que se reducen a la abstinencia en los períodos fecundos de la mujer. Esto es amor, aunque implique un sacrificio. No todo lo que se puede hacer se debe hacer. Se puede insultar, matar, robar, clonar, fornicar, maltratar, pero no se hace porque está mal. Hay 10 normas que nos ha dado un Padre bueno para que seamos felices en la tierra, pero cuando lo rompemos nos va mal. Los interesados en negociar cuentan mentiras con errores ...